Antioxidantes de Microorganismos efectivos (ME)

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La tecnología de los Microorganismos Efectivos “ME” se basa en mantener las especies principales juntas a un pH muy bajo, cuando la mayoría de las especies de microbios mueren. ME ayuda a producir sustancias antioxidantes como inositol, ubiquinona, saponina, polisacáridos de bajo peso molecular, polifenoles y quelatos de minerales. Estas sustancias antioxidantes, que ahora se ha comprobado que desarrollan supresión de enfermedades incluso en humanos, se forman con la aplicación de ME. Esto a su vez permite la multiplicación de microbios beneficiosos, al tiempo que inhibe las especies dañinas.

Las sustancias antioxidantes formadas por ME en la descomposición y fermentación de la materia orgánica tienen la capacidad de desintoxicar sustancias nocivas.

Reprimen las reacciones nocivas por deionización de sustancias peligrosas y también promueven la quelación de metales pesados como la lignina peroxidasa.

Tales enzimas tienen la capacidad de descomponer agroquímicos residuales e incluso dioxinas en los suelos.

Por lo tanto, si ME se usa con materia orgánica en suelos, que han estado muy contaminados con pesticidas o tienen altas concentraciones de dioxinas, se desintoxican dentro de 2-3 temporadas. Esto ha sido probado en muchos entornos.

El papel de ME también se ve reforzado por la resonancia de

ONDA DE GRAVEDA

que se origina en las bacterias fotosintéticas.

Estas ondas tienen frecuencias más altas y energía más baja que los rayos Gamma y X. Estas ondas son capaces de transformar formas de energía dañinas en la naturaleza en formas beneficiosas a través de la Resonancia Magnética.

Esta es la tecnología de Microorganismos efectivos “ME”.

ABONO LIQUIDO

Con microorganismos-efectivos (recomendación estándar: 1 lit. MikroVeda Farming plus, solución-activo por cada 7 m³ de abono líquido) se puede conseguir disolver todas las capas hundidas y flotantes, los abonos se vuelven verde oscuro y burbujean como un Prosecco.

En entre un 60 y un 70 % de los casos se consigue este resultado desde el principio. Si en su caso no sucediera así, su asesor de microorganismos-efectivos desarrollará una estrategia que se ajuste a su empresa hasta que logre alcanzar su objetivo.

Si se saca este abono optimizado se podrá observar que ni las gaviotas ni las cornejas siguen el vehículo donde se transporta el abono. Estas aves son carroñeras. Su presencia es indicio de que los animales del suelo han cambiado y de que las aves carroñeras los han eliminado. Si ninguna de estas aves sigue la extracción de abono, quiere decir que el abono es provechoso para la vida del suelo. Además, los usuarios de este tipo de abono optimizado sostienen que el aprovechamiento del nitrógeno se desarrolla de forma claramente más efectiva. Otra observación es que las capas de abono fluidas son absorbidas por la vida del suelo y que el ganado tras un periodo de tiempo muy breve se decanta por comer en las superficies en las que se ha utilizado abono. Resulta especialmente efectivo cuando con cada aplicación de abono se echa también microorganismos-efectivos a fresco adicional.

(Dosis mínima anual 166 Ltr./ha) Cultivando el abono se mejora además con microorganismos-efectivos, los microbios necesarios para la optimización del abono se multiplican. Si todavía hubiera problemas con el suelo, se aplicaría microorganismos-efectivos activo fresco para tratarlos. Si se aplica directamente microorganismos-efectivos solución-activado con el alimento de los microbios “abono” el efecto es asombroso.

Si se quiere conseguir la mejora del suelo de forma todavía más rápida, merece la pena aplicar polvo de rocas primitivas (cada 3 años 3 – 4 t por ha). Estos polvos extrafinos de origen volcánico tienen por kg alrededor de 4000 m² de superficie, son parte fundamental del complejo cerámica-humus y son adoptados con frecuencia por los microbios positivos para establecer sus colonias. En las lecciones clásicas sobre abonos y fertilidad no se los aprecia porque no tienen efecto fertilizante o si lo tienen es insignificante.

No obstante, a largo plazo tienen un efecto estabilizador del estrés en el cultivo de plantas, ya que fomentan la vida del suelo. Estos polvos de rocas primitivas fomentan el crecimiento de microbios positivos en el abono.

TODO LO QUE PUEDEN HACER LOS MICROORGANISMOS EFECTIVOS

Los microorganismos efectivos funcionan también en entornos pobres en oxígeno, por lo que resultan idóneos para la limpieza del agua.

El lago Seto, en Japón, prácticamente muerto a causa de los altos niveles de contaminación, podría volver a convertirse en el plazo de cinco años en un lugar exuberante y lleno de actividad para numerosas especies.

En la ciudad de Moriya, por dar sólo un ejemplo, se mezclaron las aguas residuales tratados con microorganismos efectivos. Después de menos de seis meses se había disuelto por completo el lodo del fondo del río al que se vertían las aguas residuales, y ya vuelven a habitarlo grandes bancos de peces.

En las plantas depuradoras los microorganismos efectivos hacen que la polución desaparezca literalmente, sin utilizar costosos filtros, sin tratamiento o almacenamiento de sustancias no reciclables.

 Su aplicación para propósitos agrícolas hace que resulten superfluos los fertilizantes artificiales y los productos químicos, ya que proporcionan a las plantas un crecimiento saludable y resistente, con cosechas abundantes y aromáticas que ofrecen una capacidad de conservación mucho mayor sin necesidad de otros tratamientos.

Con este rendimiento producido de forma natural y saludable no es necesario recurrir a la manipulación genética de los alimentos.

Los microorganismos efectivos utilizan los rayos gamma y los rayos ultravioleta como fuente de energía, y separan las sustancias tóxicas y de difícil disolución:

por ejemplo, al quemar residuos elimina entre el 50 y el 90% de la dioxina originada, con un coste de sólo el 30% de lo que cuestan los sistemas habituales, al evitar que la dioxina pase entonces a un periodo de semidesintegración, que suele durar entre 10 y 12 años. Las escombreras contaminadas con dioxina también pueden volver a ser explotables en tan sólo unos años gracias a los microorganismos efectivos. Y en cuanto a las sustancias que no puede disolver, evita que las absorban las plantas de forma que no se abran paso en la cadena alimentaria.

 En un proyecto en la zona prohibida en las inmediaciones de Chernobil, la aplicación de microorganismos efectivos consiguió en sólo unos años reducir la radioactividad en un 15%.

Los microorganismos efectivos aumentan la efectividad de los motores de combustión interna de los automóviles y purifican los gases que emiten.

Si se utilizan junto con materiales de construcción, proporcionan mayor estabilidad, lo que resulta fundamental por ejemplo en caso de terremotos o inundaciones.

Es obvio que estas ventajas no se pueden utilizar como una excusa para seguir produciendo sustancias nocivas para el medio ambiente y para el hombre y esparciendo a continuación microorganismos efectivos de forma indiscriminada. De esta forma, tarde o temprano desaparecería por completo el frágil equilibrio de nuestro ecosistema. Pero incluso en el caso de que en otros lugares tan sólo se pudieran reproducir en parte los extraordinarios resultados conseguidos con los microorganismos efectivos en Asia, los microorganismos efectivos seguirían siendo uno de los medios más efectivos para ayudar al hombre y a la Naturaleza a recuperar el equilibrio, y con él la salud.

 

 

SERES MICROSCÓPICOS QUE HACEN MILAGROS CURATIVOS

Se trata de microorganismos que pertenecen a cinco grupos diferentes: bacterias fotosintéticas, bacterias lácticas, levaduras, hongos y actiomicetes; o más concretamente, a 80 especies de entre diez géneros de los cinco grupos mencionados. Todos ellos son beneficiosos para humanos y plantas, y se obtienen directamente de la naturaleza.

La mezcla se compone de tres tipos de microorganismos: las bacterias anaeróbicas, cuyo metabolismo origina una fermentación; las bacterias aerobias, que provocan la descomposición de la materia orgánica mediante el oxígeno, originando un olor muy intenso, y las neutrales, que pueden comportarse tanto como bacterias anaeróbicas como aerobias.

Todas ellas pueden reposar en un medio ambiente con un pH de 3,5 sin destruirse mutuamente. Al devolverlos a la naturaleza, los microorganismos efectivos se alimentan entre otros de sustancias como nitrógeno, metano, amoniaco y sulfuro de hidrógeno, y producen oxígeno, aminoácidos, ácidos orgánicos, polisacáridos y vitaminas que contribuyen al crecimiento de plantas y animales. Las características de las distintas especies presentes en la mezcla se estimulan mutuamente, obteniendo un equilibrio óptimo. Además, los resultados incluyen un aumento del nivel de antioxidación, es decir, actúan como inhibidores del proceso de descomposición oxidativa, que va provocando el deterioro a través del oxígeno activo (radicales libres).

LOS BIOTOPOS MICROBIANOS SON SANOS

La naturaleza es siempre diversidad. De esta forma actúan también los microbios, entre los que se encuentran las levaduras, hongos, bacterias, siempre en una gran diversidad de tipos.

Forma biotopos estables, que no dejan lugar a la proliferación masiva de colonias individuales. Por ejemplo, las bacterias coli tienen un efecto muy favorable sobre el intestino y sólo empieza a ser nociva cuando prolifera más de la cuenta.

Las bacterias coli se encuentran por todo el aire y sobre todas las superficies, ya que son necesarias para la vida de todos los animales y personas.

Normalmente la naturaleza ha creado para cada ser vivo su rival. Si la bacteria coli entra en contacto con la leche, lo que es frecuente en los establos con vacas, ahí encuentra su rival, la bacteria del ácido láctico, que se añade de forma natural a la leche en el útero de la vaca. Las bacterias del ácido láctico proliferan en circunstancias naturales en la leche tan rápidamente que la bacteria Coli no tiene ninguna oportunidad.

Por eso nuestros ancestros tenían productos a base de ácido láctico como alimentos conservados en forma de yogurt o kéfir, que se podían conservar varios días fuera de la nevera.

También el cuajo protege a la leche de la bacteria Coli, originariamente sólo en el tracto digestivo del ternero, pero luego también en la producción de queso.

Las bacterias del ácido láctico como componente principal también conservan verduras (col fermentada).

Hoy en día sabemos que los alimentos conservados de forma natural tienen más valor para la salud que el producto original, porque están enriquecidos con los productos de segregación de los microbios, vitaminas y enzimas.

Podemos encontrar productos igualmente sanos en el suelo de los bosques de buena calidad, en los montones de compuestos y en la tierra vegetal buena.

COMO ACTÚAN LOS MICROBIOS DE FORMA CONJUNTA

La ciencia estima que debe haber varios millones de tipos de microbios diferentes. Sin embargo, por el momento sólo conocemos 10.000. Y entre ellos tan sólo unos pocos determinan que un medio sea sano o enfermo. La mayor parte de la microbiología es neutral. Los microbios siguen al grupo dominante y estructuran conjuntamente el medio. Si dominan los que crean enfermedades, el medio enfermará. Si dominan los sanos el entorno será sano. Si erradicamos mediante la desinfección o la medicación todos los microbios, se creará un vacío que en la mayoría de los casos suelen colonizar los microbios que provocan enfermedades, que ya no tienen rivales y se multiplican masivamente. Por eso la mayoría de los médicos después de tomar antibióticos mandan Symbioflor o productos similares, para volver a colonizar el intestino de forma normal lo más rápidamente posible.

Otro ser favorable para la naturaleza es la mosca. Nos indica que hay putrefacción en algún lugar. Las larvas de los mocas viven en las sustancias podridas, y las moscas empujadas por la necesidad de reproducirse, buscan lo putrefacto. Allí es donde depositan sus huevos. Últimamente la medicina utiliza este hecho colocando larvas de moscas en heridas tratadas con terapias convencionales y que no se han curado. Éstas se comen únicamente el tejido putrefacto entran en su digestión (microbiología) y producen al mismo tiempo enzimas y vitaminas en su mucosidad, que estabiliza y protege los tejidos todavía vivos.

Un futuro saludable

A todos nos gustaría que los ríos y los mares volvieran a estar limpios; que la Tierra volviera a ser fértil y rica en humus, y que pudiera volver a ofrecer una alimentación sana a las plantas, a los animales y a los seres humanos. Todos querríamos un mundo más feliz, más agradable y más saludable, recuperar un jardín del Edén en el que los distintos aspectos de la vida estén estrechamente vinculados, y al mismo tiempo esos vínculos que los unen conserven una armonía perfecta.

Tenemos la posibilidad de realizar este sueño… si de verdad queremos.

Contamos con la tecnología y el conocimiento necesario; lo que nos falta (y es esta carencia la que hace que estemos enfermos, nosotros y nuestro medio ambiente) es la capacidad de reconocer que la Tierra y la Naturaleza forman parte de un todo indivisible, y de actuar en consecuencia.

Podemos ver los síntomas de nuestras enfermedades, cada vez más numerosas, pero en general sabemos muy poco acerca de las auténticas causas que hemos provocado nosotros mismos.

El papel de los microbios en nuestra salud y en nuestras enfermedades es algo que podemos conocer hoy gracias a los descubrimientos del catedrático de Ciencias Agrícolas de la Universidad Ryukyus de Okinawa

Los microbios se dividen en organismos que construyen y organismos que descomponen, organismos patógenos. Éstos predominan en estructuras que denominamos enfermas. Pero tienen un papel necesario en la Naturaleza: el de destruir lo que está enfermo.

 Por eso sólo es posible interrumpir los procesos patógenos creando un entorno acorde con las necesidades de los microbios constructivos.

En un entorno sano, son siempre los microbios constructivos los que predominan.

Mientras no hagamos todo lo que esté en nuestra mano para crear y mantener unas proporciones favorables en este sentido, los organismos “destructivos” seguirán imponiéndose a pesar de todas las medidas para luchar contra ellos, por más potentes que sean los venenos y medicamentos que se utilicen.

Así pues, es inútil luchar contra las enfermedades con los métodos que se utilizan normalmente hoy en día en la agricultura y en la medicina:

es necesario mejorar el medio ambiente para hacerlo más saludable, con lo que se prevendrían las enfermedades.

Si somos capaces de reconocer esto y modificar nuestro comportamiento en todos los aspectos, es posible recuperar y mantener una vida saludable de forma duradera.

El mérito está en haber aportado pruebas en numerosos países, con los microbios “constructivos” reunidos , de que es posible llevar una vida sana en todos los aspectos.

Por esta razón, lo mejor que podemos hacer es crear salud y fertilidad a través de los microbios constructivos, de forma que cada vez más personas quieran salvar la Tierra,

MICROORGANISMOS EFECTIVOS – PARA UN PROCESO RÁPIDO Y SIN MALOS OLORES

El uso de productos microbiológicos en el compostaje eliminan casi por completo los malos olores (H2S, NH4, etc.) y reduce considerablemente los costes durante el compostaje (reducción del número de volteos, del mantenimiento de maquinas, de coste de personal, de energía) El uso de nuestros productos en la pila de compost también hace que las materias primas como grasas, aceites, celulosa, fangos de depuradora sean mas fácil de descomponer y compostar. Se pueden conseguir compostaje hechos a partir de residuos biológicos, de lodos de depuradoras en tan sólo 6-8 semanas, sin olor y con un coste muy económico. Será un placer aconsejarles e informales en sus instalaciones. Les podemos aconsejar en el tratamiento de residuos animales. Urbanos, lodos de depuradoras, residuos proteicos.

CON MICROORGANISMOS ‐ EFECTIVOS A REGUPERAR LA AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE

  “PORQUÉ microorganismos efectivos “


Condiciones del suelo para el cultivo:
procesos físicos, procesos químicos y procesos biológicos. Mejoramiento de su estructura

Introdución;
La agricultura en general está sufriendo un cambio importante en el inicio de este milenio como consecuencia de los escándalos alimentarios, las crisis de los  sistemas sanitarios nacionales y el deterioro medioambiental. El uso de agroquímicos y la excesiva mecanización del suelo han contribuido y contribuyen a esta situación de crisis. Desde los estamentos oficiales se está regulando cada vez más el uso de agroquímicos y, asimismo, el consumidor, en la era de la información, demanda cada vez alimentos “más sanos”. El suelo como soporte nutricional y mecánico de la planta contribuye en gran medida, un 80%, en el estado sanitario de los cultivos. Técnicos y profesionales de la agricultura desde siempre han deseado y desean poder cuantificar el valor agronómico del suelo, pero constantemente nos encontramos que los valores parametrizables solo pueden ser usados en aquellas áreas donde se desarrolló el estudio, y aún así son cuestionables.


De hecho el agricultor siembra en función de su conocimiento/ desconocimiento y el
investigador trata de ponerle nombre a los fenómenos acaecidos. En Canarias desde hace 3
décadas venimos usando la interpretación de los parámetrosfísicos‐ químicos del suelo en
base a la interpretación del manual del USDA, que data su primera impresión del año 1962 y
reimpresiones posteriores, donde desde las primeras páginas indica que la caracterización
de los suelos sódicos, en presencia de alto contenido de potasio intercambiable tienen
mejores propiedades físicas y son más fácilmente recuperables.


Recordar que al ser suelos volcánicos, los canarios, son ricos en cenizas, y por lo tanto con
mayor contenido en potasio intercambiable, de los más altos a nivel mundial, por lo que sin


investigaciones locales de nada nos valen las recetas para otras áreas. Esto nos puede dar a
entender el porque del sabor y aromas de las producciones agrícolas canarias.

Respecto de las propiedades biológicas de los suelos, prácticamente no sabemos nada ni hay
clasificación de ningún tipo. Le suponemos su valor que no podemos cuantificar ni
parametrizar. Sabemos que sin la presencia de materia orgánica nuestros suelos se vuelven
improductivos a pesar de programas de fertilización inorgánica.


Nuestro agricultor tradicional y el Marketing
Nuestro buen agricultor tradicional interpretó muy bien a la naturaleza, apreció sus
necesidades “leyéndola”, apreció que el binomio agricultura ganadería era imprescindible
para poder mantener cosechas y aprendió de la rotación de cultivos a leer el modo de
extracción de las cosechas y la forma en que se debían suceder los cultivos para mantener la
productividad y como regenerarlos nuevamente con el barbecho y soleado del suelo. No
estamos hablando de mucho tiempo atrás, hasta los años 50 y en Canarias casi hasta los
años 70, por el aislamiento mundial.

La cultura verde
Tras estos años se implanta la denominada “revolución verde”, que junto con la falta de
conocimiento e información( Internet) acabó con los buenos agricultores tradicionales. Tras
las guerras mundiales se reconvirtieron empresas que fueron preparadas para la destrucción
en empresas que generaban alimentos para una población hambrienta. El marketing
tradicional se encargó de alejar definitivamente al agricultor sabio para dar paso al agricultor
químico dependiente, solo unos pocos sostuvieron el error en que se iba a meter la
evolución.

Conclusión, hoy sólo sabemos que nos controlan cada vez más, que cada vez podemos usar
menos agroquímicos y que somos en gran medida los responsables del detioro de la salud y
del medio ambiente. Ante esta situación el agricultor quiere reconvertirse pero no encuentra
recetas en el mercado, que sustituyendo una cosa por otra le haga amigable con el
medioambiente.

Si el suelo da soporte a la planta y la nutre parcialmente, es lógico que si conservamos y
mejoramos sus propiedades hagamos plantas más productivas y resistentes.

¿Quiénes hacían el trabajo?
Todas las características de un suelo están influenciadas por su capacidad vital. Siempre
escuchábamos, en nuestra etapa formativa, que el suelo es un medio vivo, es decir hay vida
en su interior. Esta vida interior es la vida microbiana, que el buen agricultor tradicional
sabía interpretar y la alimentaba con la materia orgánica ya hecha. Sabía de la salud de sus
cultivos. El buen agricultor tradicional sabía que la materia orgánica debía de acumularla no
menos de 2 años para que le hiciera su trabajo en el suelo, era capaz de reconocer por el
olfato cuando aquello le trabajaba bien o mal.


De siempre la humanidad se ha alimentado hasta nuestros días, la “ revolución verde” ha
tenido 60 años de actuación y es en gran medida conjuntamente con la quema de
hidrocarburos, el causante del cambio climático.

Oxidación y / o fermentación
En la naturaleza hay dos procesos vitales, los oxidativos y los fermentativos. Los primeros
son 20 veces más rápidos que los segundos. El hombre de siempre ha usado los procesos
fermentativos para conservar su productos (vinos, queso, yogures, y todo tipo de
fermentados).

El hombre sabía que en base del medio de desarrollo ahí se desenvolvían una serie de
procesos que le facilitaban el acceso a la alimentación. Estos mismos procesos son los que
han condicionado la vida del suelo y los que han hecho que la humanidad prosperase. El
paso a agricultura orgánica o biológica dependerá del desarrollo de los procesos microbianos
en los suelo y dependerá del uso de

Microorganismos ­ Efectivos
Que trabajen en contra de los procesos de putrefacción.

Por lo tanto el restablecimiento de vida orgánica efectivo en nuestros suelos será el
responsable del cambio sustancial de nuestra agricultura, por lo que la
integraciónagricultura/ ganadería jugará un papel estelar y el conocimiento del modo de
gestión de la materia orgánica marcará la tendencia de futuro.

Los procesos fermentativos y quienes trabajan dentro de ellos lucharán contra los procesos
oxidativos, lo que dará mayor resistencia y producción a nuestros cultivos.

¿“Podemos regenerar nuestra agricultura y nuestros agricultores”?
El cambio de una agricultura caótica dará paso a una agricultura sostenible donde el
productor hoy depende en un 80% de recursos externos dependerá sólo de un 20% de los
mismos, desde el momento que sea formado en el conocimiento de la gestión de sus
procesos microbianos.

Hay variadas definiciones del concepto “Calidad de Suelo” en la literatura, pero la original
que satisface todos los criterios anteriores es:“


La capacidad del suelo para producir alimentos seguros y nutricionales de manera
sostenible a largo plazo, y mejorando la salud humana y animal, sin perjudicar los recursos
naturales o dañar el medio ambiente”
En los próximos años, es posible que aparezca un índice de suelos que tenga en cuanta los
aspectos físicos nutricionales y Microbiológicos, y pueda ser plenamente usado el la
valoración del estado microbiológico de un suelo.
Nueva base de conocimiento de la gestión del suelo
Palabras como estiércol, compost, Té de Compost, microorganismos efectivos y los recursos
naturales que ofrece la naturaleza serán de conocimiento de todos los agricultores. El
conocimiento de los procesos con y sin oxígenos (aerobios y anaerobios) y como interactúan
las poblaciones de microorganismos, dará el conocimiento a la intuición natural que
desarrolló nuestro agricultor desde que hay vida en la tierra hasta la llegada de la
“revolución verde” que empobreció culturalmente a nuestros agricultores.
La mejor definición del uso y gestión del suelo, afectando a nuestra conciencia, lo

resumamos en una frase:

LA TIERRA NO ES LA HERENCIA
DE NUESTROS PADRES,
SINO EL PRÉSTAMO
DE NUESTROS HIJOS

TIERRA DIATOMEAS

Las diatomeas son una clase de algas unicelulares organismos eucariontes compuestos de una célula con organelos internos que viven en aguas dulces y saladas. Estos organismos pertenecen al grupo de las algas porque tienen la capacidad de llevar a cabo la fotosíntesis oxigénica y constituyen uno de los más comunes tipos de fitoplancton. Si bien la mayoría de las diatomeas son unicelulares, algunas formas pueden existir como colonias en forma de filamentos o cintas (e.g. Fragillaria), abanicos (e.g. Meridion), zigzags (e.g. Tabellaria) o colonias estrelladas (e.g. Asterionella). Las diatomeas son productores dentro de la cadena alimenticia y resultan muy importantes para las redes alimentarias marinas al punto que se les suele llamar “el pasto del mar”.

¡Se conocen más de 10.000 especies de diatomeas! En una cucharadita de agua de lago puede haber un millón de estas plantas diminutas e invisibles. Las diatomeas se encuentran en todas partes, en los estanques de agua en Norteamérica se encuentra una diatomea llamada Stephanodiscus niagarae, es muy común. En el famoso lago Yellowstone, existe una diatomea única y endémica de ese lugar, Stephanodiscus yellowstonensis.

Las diatomeas poseen una característica especial y que las distingue de otros organismos microscópicos e incluso de otras algas: las diatomeas se hallan rodeadas por una pared celular única hecha de sílice opalino (dióxido de silicio hidratado) muy resistente llamada frústula y que cumple una función análoga al esqueleto de los vertebrados al proteger y dar una estructura definida y particular a estas microalgas. Estos caparazones cristalinos de las diatomeas son similares a piedras preciosas que brillan como joyas orgánicas cuando se colocan debajo de una lente microscópica.

Estas frústulas muestran una amplia variedad en su forma, pero generalmente consisten en dos partes con una división entre ellas, se debe a esta característica el nombre del grupo. La frústula presenta simetría bilateral (un sólo eje de simetría) o bien simetría radial (simetría respecto a varios ejes en el mismo plano).

El esqueleto silíceo de las diatomeas es en opinión de Richard Dawkins,
un famoso evolucionista, una estructura bella e intrincada

Cuando se observa una diatomea al microscopio, resulta muy difícil no admitir la excepcional belleza de estos organismos. En opinión de Richard Dawkins, un famoso evolucionista: “El esqueleto de las diatomeas es una estructura bella e intrincada”.

Un libro de ciencias, señala. “Las diatomeas elaboran conchas protectoras de sílice (vidrio) algunas de ellas de excepcional belleza.” La misma publicación hace referencia a “la intrincada belleza microscópica y la variedad de las paredes vítreas de las diatomeas“. (Audesirk, T.; Audesirk, G. Byers, B. (2008) Biología, la vida en la tierra, pág. 392-393. Octava Edición) Frente a esto, cabe preguntar: ¿Por qué las diatomeas son bellas?

En un apartado que habla de las diatomeas se dice: “En todos los océanos de la Tierra proliferan las diatomeas, algas microscópicas que viven en su propio caparazón cristalino de intrincados y exquisitos diseños. Han cautivado a los científicos durante siglos, en realidad, desde que se inventó el microscopio y se consiguió plasmar en dibujos su belleza. Con buena razón se las ha llamado la joya del mar.”

Para los griegos antiguos la belleza era un concepto íntimamente relacionado con la simetría y la proporción. Esta idea de la belleza como sinónimo de la simetría está presente aún hasta nuestros días de manera más o menos presente en nuestros estándares estéticos. Las diatomeas, en este sentido, son una de las expresiones más evidentes de belleza natural.

El concepto de simetría refleja una correspondencia de posición, forma y tamaño, respecto a un punto, una línea o un plano, de los elementos de un conjunto o de dos o más conjuntos de elementos entre sí. Cuando hablamos de correspondencia de posición, de forma y tamaño, respecto de un punto, apelamos al sentido de la observación. Cuando hablamos de correspondencia en una línea de un plano, de los elementos de un conjunto o más conjuntos entre sí, hablamos de orientación espacial y geométrica. Ante todo esto, cabe preguntar: ¿es la organización estructural de las diatomeas resultado del azar?

El diseño de las diatomeas impresiona por su simetría y belleza.

Más allá de la singular belleza de las diatomeas, que es la razón principal por la que estos organismos cuentan tantos adeptos, se conocen diversas aplicaciones de uso de estos organismos, lo cual los dota de cierto valor, sobre todo cuando se trata de depósitos de diatomeas fósiles, en que la roca que las contiene está constituida, casi completamente por los carpachos silíceos de estas algas.

Desde tiempos muy antiguos se utilizan derivados de las diatomeas para pulir y bruñir metales, así como también cristales y piedras cuya dureza no exceda la dureza del sílice que compone el carpacho de estos organismos. También en el pasado se usaban restos de diatomeas como complemento en pastas dentríficas, por su efecto abrasivo o bien en lugares apartados como jabón mineral, asociado también al efecto abrasivo de sus caparazones síliceos.

Las diatomeas evidencian diseño en su delicada estructura

La simetría (del griego σύν “con” y μέτρον “medida”) es un rasgo que está relacionado con formas geométricas, sistemas, ecuaciones y otros objetos materiales, o entidades abstractas. En condiciones formales, un objeto puede llegar a ser simétrico en sí mismo o con algún otro como resultado de un cálculo u operación matemática que obra en su diseño original o transformación, resultando en un objeto armónicamente simétrico respecto de sí mismo o bien indistinguible en su aspecto del objeto original. Interesantemente, la simetría también se encuentra en organismos vivos, como las diatomeas.

La simetría en biología es la equilibrada distribución en el cuerpo de los organismos de aquellas partes que aparecen duplicadas. Los planes corporales de la mayoría de organismos pluricelulares exhiben alguna forma de simetría, bien sea simetría radial o simetría bilateral.

En biología, las diatomeas son consideradas como indicadores naturales de la calidad del agua, ya que son muy sensibles a cambios de pH (acidez), salinidad, minerales y nutrientes en sus ambientes acuáticos.

Por otra parte, el caparazón de sílice que producen las diatomeas tiene usos potenciales como bioinsecticida y coadyuvante en los procesos de fertilización del suelo, pues la sílice produce heridas en el exoesqueleto de los insectos, controlando así la población de plagas, y ayuda a contrarrestrar la lixiviación o “filtración” de minerales como el nitrógeno, el fósforo y el potasio.

Observar el diseño y belleza de una diatomea nos hace reflexionar en la obra de un Dios Hacedor de todas las cosas.

¿Qué ocurriría si desapareciesen las diatomeas? Disminuiría la produccion de oxigeno en todo el mundo, ademas se alterarian las redes tróficas, llegando a la extincion de muchas especies, ya que los organismos fotosinteticos del agua son los productores primarios en esos ecosistemas. ¿Y qué es lo que hacen las diatomeas mientras que entretienen a Dios con su belleza microscópica? ¡Están haciendo toneladas y toneladas de oxígeno para que los seres vivos en el agua puedan respirar!

¿Puede la naturaleza llevarnos a Dios? Se mostró a un obrero una diatomea a través de la lente de un microscopio. El obrero, que no había visto jamas un organismo microscópico tan hermoso, sintió una profunda impresión y su mente se dirigió a Dios. La misma diatomea es vista por un científico y seguramente, el hablará de las propiedades biológicas del organismo y reflexionará sobre las capacidades de los seres vivos. ¿Cuál de los dos está viendo la realidad? ¿El obrero o el científico? Ambos. Existen distintas formas de observar la naturaleza. La persona que cree en Dios observa el mundo natural y le llama la atención el misterio de la existencia, la perfección y belleza de las cosas. El científico en cambio, busca averiguar el cómo y por qué de los fenómenos naturales, explicaciones de lo que ocurre en el entorno que le rodea y cómo modificar el curso espontáneo de los acontecimientos. Sin embargo, es claro que la observación del mundo natural sin el prejuicio del paradigma evolucionista invariablemente nos llevará a preguntarnos quién hizo estas cosas.

En una ocasión una profesora de ciencias, preguntó a una persona por qué creía en Dios y enseguida afirmó que ella no lograba concebir a Dios en el mundo natural. El creyente preguntó a la profesora si alguna vez, durante sus estudios en la universidad o en su trabajo diario había tenido la posibilidad de observar las diatomeas al microscopio. La profesora de ciencias contestó afirmativamente. Entonces la persona creyente le preguntó si había reparado en la belleza de las diatomeas, en su perfección y simetría. Y ella contestó que sí, pero que nunca había asociado eso con Dios, reconociendo enseguida que el diseño y arquitectura de estas algas microscópicas podía en verdad ser un indicador de diseño si se considera las diversas y numerosas formas geométricas, así como la hermosa simetría de las diatomeas. Ese día y durante esa conversación, que fue en el año 2005, esa profesora reconoció que su incredulidad se debía más a la poca intención de conocer a Dios que a la falta de evidencia de su existencia en el mundo natural. Una vez más triunfaron las diatomeas.