Muy temprano esta mañana veo despertar el día y escucho el canto de los pájaros, respiro aire puro. Es un momento de belleza y paz. De repente veo una imagen de Jesús en la cruz, que aparece en el crepúsculo. Esta imagen se vuelve enorme y llena todo el cielo.

Se me muestran imágenes de sus manos y pies perforados con clavos. Intento rechazarlos, pero siguen viniendo hasta que renuncio a la resistencia. Y así empiezo a sentir parte del dolor de Jesús en la cruz, es casi insoportable. Experimento en imágenes el momento doloroso en el que Sus manos y pies fueron perforados por clavos antes de que se erigiera la cruz.

Ahora las imágenes cambian y veo cómo son mis manos y mis pies los que están perforados por clavos y estas imágenes se repiten por un rato hasta que mi mente comienza a sentir y reconocer este sufrimiento.

Y luego escucho la voz de Mercurio tronando en el cielo:

“¡Miren vuestras deudas, humanos terrenales, miren todos vuestros pecados que habéis cometido contra Dios y Su Santa Luz!

No es solo el sufrimiento que le infligisteis personalmente a Jesús a través de todos vuestros viles ataques y el repulsivo crimen de la crucifixión, sino a través de todos vuestros pecados que habéis cometido y que todavía estéis cometiendo en contra de la Voluntad de vuetro Padre, vuestro Dios y en contra de Sus Leyes en la creación y todavía continuáis asesinando la Santa Palabra!

No os engañéis más, porque todo lo que no está en armonía con las leyes de la creación en vuestros pensamientos, vuestras acciones y vuestras palabras, ahora se vuelve contra vosotros y aumentará vuestro sufrimiento hasta vuestra redención o vuestra ruina.

Por vuestra propia mala conducta presuntuosa, separadamente de las leyes de la creación sobre siglos y milenios, vosotros mismos os habéis apegado a la cruz del sufrimiento.

Así os habéis encadenado a la materialidad en lugar de seguir el camino de la luz.

¡Miren los clavos que os atan las manos y os impiden actuar al servicio de la luz y liberar vuestro espíritu!

¡Miren los clavos que atan vuestros pies y os impiden caminar hacia la luz!

Estáis atados a esta cruz de tus sufrimientos, la cruz de vuestros puntos de vista equivocados, que os traerá la muerte espiritual si no admitáis vuestros errores mientras aún hay tiempo.

¡Quedareis encadenado a esta cruz de la muerte si no conseguís a reconocer la vida verdadera en la cruz de la verdad, que es la Santa Palabra, la cual solo y únicamente ella es la que os puede llevar a la salvación y salvaros de la destrucción!

¡A vosotros no queda mucho tiempo para liberaros de vuestro estupor, del aferramiento de la materialidad, que os mantiene cautivo y os impide ver claramente dentro de vosotros mismos!

Liberaos de esta cruz de la muerte y estaréis conectado para siempre a la cruz de la verdad, la cual para vosotros es la vida, y que os fue traído por la Santa Palabra de tu Señor! «

Amén

La voz de Mercurio resuena a través del caballero águila en la tierra!