“MUJERES DE LA TIERRA, ÚNANSE A ESTOS SIERVOS SERES ESENCIALES, PARA QUE A TRAVÉS DE LA UNIÓN DE LAS CORRIENTES ESPIRITUALES Y ESENCIALES PUEDA TEJERSE LA RED DORADA ALAREDEDOR DEL PLANETA QUE SENTARÁ LA BASE DE LOS PATRONES TE VUESTRA TIERRA NATAL, EL PARAISO…

Los rayos dorados de la bondad.

Veo haces de luz dorada fluir hacia la tierra. La tierra está bañada por una luz dorada.

Partiendo de las distantes alturas de luz, desde el corazón de la Rosa Dorada, estos rayos fluyen hacia abajo, descendiendo, de nivel en nivel, dividiéndose y separándose en más y más canales.

En cuando alcanzan la materialidad gruesa, se ramifican cada vez más, buscando cada abertura, incluso la más pequeña, penetrando hasta la más pequeña grieta, donde un espíritu humano les ofrece la oportunidad de servir a la luz a través a partir de un deseo sincero.

De esa manera esta toda la tierra envuelta y atravesado por estos canales de luz en diferentes tamaños, como la imagen de anchos ríos, pequeños torrentes y diminutos arroyos burbujeantes.

Es como una vasta red de vías fluviales, que comienza en el corazón de la Rosa Dorada, que “funciona como una bomba, activando un movimiento que trae corrientes cada vez más frescas, que brotan hacia arriba y fluyen hacia abajo”.

Si miro específicamente y más definido hacia estos arroyos de luz dorada, veo que innumerables seres femeninos con alas nadan en ello. Y escucho:

“Mujeres de la tierra, únanse a estas siervos esenciales, para que a través de la unión de las corrientes espirituales y esenciales pueda tejerse la red dorada alrededor del planeta, que sentará la base de los patrones de vuestra tierra natal, el paraíso.

Estos Rayos Dorados contienen “modelos” de belleza, armonía y paz que deben estar anclados en la tierra y ascender desde ello después de la purificación, según lo determine la Santa Voluntad.

Para todos los espíritus que sobrevivan al juicio, la nueva tierra se convertirá en el reflejo de las imágenes de luz que fluyen del paraíso en cada lugar de residencia.

Estos rayos dorados muestran la bondad de Dios Padre, quien amorosamente ofrece a sus hijos un ambiente donde pueden recibir alimento tanto espiritual como material, con el cual pueden fortalecerse y así fecundar todos los dones que se depositan en su espíritu;

pero solo después de que hayan reconocido y limpiado todos los errores que han cometido en el curso de su existencia.

Sirviendo a estos rayos de la bondad del Creador están los pequeños seres que buscan principalmente unirse con la feminidad terrenal para que el espíritu de generosidad materna pueda anclarse en esta tierra.

Únanse con ellos sin deseos personales y solo deseando tejer un ambiente paradisíaco para que otros exalten todo para la gloria de Dios.

Gracias a la mayor fuerza del amor que pulsa a través de estas corrientes doradas, ahora recibáis una fuerza mayor para actuar también en la materialidad sutil, con el fin de anclar estas corrientes doradas a la tierra.

No olvidéis que hay que trabajar en una conexión muy estrecha con las fuerzas de los seres que ya llevan los patrones y formas de los paisajes desde las alturas de luz a la tierra.

Por eso, acercáis a ellos porque os traen todo lo que necesitáis, no tenéis que “inventar” nada, pero derivan de los modelos las cuales ellas construyen sobre vosotros.

Los servidores esenciales tejen estas imágenes ante vuestros ojos espirituales y solo tenéis que estirar vuestros esfuerzos para recibir su ayuda para que podéis construir un ambiente futuro armonioso.

Vean las imágenes que tejen ante vuestros ojos:

Hermosos paisajes, con jardines, cascadas y fuentes, nobles estructuras y formas provenientes de todos los niveles de la creación.

Entonces depende de cada uno de ustedes ennoblecer todo lo que se les da, conectando diferentes combinaciones de colores y radiaciones, haciendo brillar la luz espiritual en todas las formas en la tierra, trayendo armonía a todo el establecimiento de toda la tierra.

Así que trabajan, actúan hacia ellos de manera constructiva y dirigen sus pensamientos y deseos hacia ellas, así ayudando a tejer los modelos de belleza y paz para el reino venidero.

Y es a través de la fuerza del silencio, en la que todo se está preparado de antemano, para que vosotras mujeres permanezcan en la concentración de la feminidad, bajo el velo negro de la concentración para recibir, lo que os está ofrecido/servido.

Por lo tanto, conviertan vuestro amor por la luz en un silencio, un anhelo desinteresado y dejan que el movimiento de la feminidad os guíe “.

Y veo cómo los pequeños seres femeninos trabajan en estos rayos dorados, tejen hermosos patrones con los rayos de luz que fluyen de sus manos, que parecen “agujas de tejer” doradas.

“Únanse a los sirvientes esenciales y trabajan con ellos para ayudarlos, para tejer redes de oro alrededor de toda la tierra.

Redes que inicialmente parecen delicadas y frágiles redes de tela arañas, que se vuelven escalón a escalón más densas o ligeras y más fuertes, para que gradualmente la luz dorada puede extenderse a través de las ramificaciones, para que la bondad de nuestro padre y nuestra madre pueden hacerse tangible “.

Cella, transmitida por Célia, sirviendo en
la radiación de la luz índigo de la nobleza
y maternidad

IMAGEN DE PORTADA POR: Kalousková Květuše

Publicado en: LUZ

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