¿QUE HACÉIS, HIJOS DE LA LUZ”?

“¿Qué hacéis, hijos de la luz”? Se topan el uno con el otro, estéis luchando uno contra el otro.

Vosotros que una vez prometisteis servir. Miran donde os encontréis.

En el marco de vuestras ilusiones de servir a la Luz.

Ya no conocéis el concepto del verdadero servir, lo habéis doblado tanto que ya sólo queda una grotesca caricatura de ello, lo cual ya no tiene nada que ver con el fervor de uno mismo.

En el servicio no hay, “pero y por qué”, el servicio es la entrega más pura del yo, un prepararse para la luz. Todo depende de vuestra apertura, para que las guías de luz que están sobre vosotros puedan anclar los hilos de luz a través de vosotros en la materialidad, para contribuir a su elevación.

Un tejido ininterrumpido debe emanar de vosotros como un himno de alabanza que brilla y que eleva todo lo que se relaciona con vosotros.

Así os convertís en un instrumento sólido, sobre el que pueden deslizarse los rayos de luz haciendo vibrar las cuerdas de vuestro ser, así como todo lo que habéis tejido para vosotros y a vuestro alrededor.

De esta manera os convertís en un eco de la música celestial, que luego se eleva como la imagen de una neblina de luz, envolviendo todo con su fuerza, un vapor, lleno de energía vital, que refresca a todos los seres así como a la materialidad y que enriquece la vibración de todo lo que os rodea.

Este tejido se eleva como un vapor partiendo de vosotros en una oración que se ha vuelto visible y tangible, para que todos los seres se llenen de vuestras vigorizantes energías.

A menudo os llegan amonestaciones, porque os tenéis que manteneros en este alegre y lucido vibrar mientras miréis solo a la Luz sobre vosotros.

No os dejéis atrapar por todo lo que viene de abajo y de lo que os rodea, porque solo lo que viene de lo alto tiene valor y contiene salvación para vosotros, sólo aquello que desciende de la luz y que os es dado y que os eleva, nada más.

Así que ya no dirijáis vuestra mirada a las ideas perdidas de personas que se han perdido en sus propias ideas.

A los ojos de la luz sólo cuenta vuestra apertura hacia ella a través de vuestra lealtad hacia las direcciones que os transmite a través de las guías de la luz.

Si logréis el trabajo de la purificación, entonces un viento fresco se esparcirá dentro de vosotros y el bálsamo curativo podrá llevaros con él.

Es como se abrirá la ventana de vuestro espíritu después de un largo invierno, permitiendo que los vientos primaverales llenen el espacio de vuestro ser interior, que despierta todos los sentidos de vuestro ser en una activación refrescante.

De esa manera os lo posibilitara de ver claramente la frescura de la austeridad, y no os deja más en paz, y el bálsamo salvador puede venir a ustedes para refrescarlos y sanar sus almas de las heridas que resultan de la incomprensión.

Con el espíritu despierto y consciente trabajareis entonces vuestro terreno, para no pasar por alto a lo que se les señala y no desviarse de lo que se les muestra o se les dice.

Imágenes claras se os transmiten a través de vuestra intuición/sensación, para que ya no cambiéis nada según vuestros gustos ilusorios o vuestras preferencias personales y entonces de esta manera traen una reproducción exacta y fiel a la materialidad, así como esta requerido de la luz a través de todo lo que os dan los guías.

Todo está allí, encima de vosotros, frente a vosotros, ya que no sabéis cuáles serán las formas del mañana.

No conocéis el camino que se abre ante vosotros y solo podéis verlo a través de las imágenes transmitidas por vuestra intuición/sensación a través de la cual los guías de luz os hablan. Con cada paso en la dirección correcta os volvéis más fuerte y vibráis más, así progresando hacia la plenitud de vuestro ser.

Se os mostrará el camino y nada podrá ser más que como os muestre la luz, nada, entiéndanlo bien.

TODO viene de la luz, es la única fuente y si no os adaptáis a su movimiento, entonces os perdéis en el camino equivocado de los humanos ni podéis convertiros en guías para aquellos a quienes debéis ayudar.

Ayudaos a vosotros mismos encajando en las leyes de la creación y entonces también ayudarais a otros.

Llenáis la materia de luz cuando vibras en la luz.

Dejaros guiar es una experiencia nueva para vosotros, lo que siempre debería haber sido el caso y el estado más natural debería haber sido para vosotros, vosotros que debisteis haber seguido el ejemplo de las criaturas esenciales que solo obedecen la voluntad de la luz.

Solo llegareis allí si volvéis a ser niños que tienen completa fe en la Luz. Una confianza que luego se expresará en vosotros como un espíritu despierto a través de la entrega de vosotros mismos.

Reúnanse, pero no en un esfuerzo intelectual. Reúnanse en silencio eliminando todo lo que pueda nublar vuestra intuición/sensación y vuestra comprensión, trayéndose así silencio a todo el ruido de vuestras preocupaciones y vuestro ego, todo el ruido de vuestros inútiles intereses y todo lo que os retiene a vuestras ilusiones.

Y en este encuentro, en este silencio reencontrado en vosotros, cruzan el puente de luz negra que os permitirá recibir todo lo que la luz os envía.

En el silencio que yace dentro de vosotros como la imagen de un lago en calma, entonces conviértanse en una superficie, que absorbe la luz automáticamente, como un polo opuesto magnético. Pero sin el silencio interior, no podéis asimilar lo que se os da y entonces oíais y veis nada.

Por lo tanto, entiendan por qué se os repite con tanta frecuencia mantenerse enfocados en concentración y en silencio.

Así os ofrecéis a la luz y os convertís en un punto de apoyo donde las ayudas y los dones que la luz os envía pueden penetrar en vosotros.

La luz de la luna nueva os ayuda a encajar en este encuentro, para que vuestro suelo vuelva a ser virgen y para que vuestro espíritu recupere su estado original, para poder avanzar y recibir lo que viene de la luz, apoyando así el movimiento de su expansión.

Esto lleva vuestro espíritu al portillo blanco, a través de la cual debería dejar que brille lo que ha concentrado en sí mismo a través de la puerta negra del indispensable silencio interior. Porque se hace visible a través de vosotros, a través de vuestro portillo blanco, lo que la luz ha dado y lo que cruza vuestra puerta negra frente a ella, si os mantenéis en el movimiento de la ley del dar y recibir.

De esta manera respiráis al ritmo de la luz, mientras animáis el mundo material con el movimiento correcto, porque sois un portillo blanco para este mundo inferior, como sois al mismo tiempo una portilla negra de absorción para el mundo superior.

Ríndanse a vosotros mismos, y entréguense hacia la luz para renacer en la luz tomando conciencia de todo lo que la luz trae a través de vosotros.

A medida que finalmente se conviertan en humanos colmados, serán los portillos que traen la salvación al mundo.



Hildigo, un líder de los seres
en la luz negra.

Publicado en: LUZ

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